Los números de 2014


Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2014 de este blog.

Aquí hay un extracto:

La sala de conciertos de la Ópera de Sydney contiene 2.700 personas. Este blog ha sido visto cerca de 50.000 veces en 2014. Si fuera un concierto en el Sydney Opera House, se se necesitarían alrededor de 19 presentaciones con entradas agotadas para que todos lo vean.

Haz click para ver el reporte completo.

CHINCHES O BED BUGS


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Una de las taeras que hay que realizar en el departamento de pisos es el chequeo periódico de las habitaciones para descartar cualquier tipo de infección por plaga de parásitos. Mantener bajo control éste aspecto es fundamental ya que éstos insectos pueden causar enfermedades y molestias, al igual que pérdida de reputación y costes económicos.

Para controlar una infección o plaga de insectos se deben marcar, tres objetivos:

  1. Prevención: Realizar chequeos esporádicos y desarrollar un plan de acción para evitar la aparición.
  2. Acotación: Una vez aparecida la infección, acotar el campo de acción para evitar la expansión.
  3.  Eliminación o erradicación: Se contrata a una compañía especialista para éste tipo de plagas y se coordina con ésta las acciones y pautas a seguir una vez eliminada la plaga para evitar su nueva aparición.

Estos microinsectos se alimentan de sangre humana o de otros animales provocando la irritación en la piel.

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     Pero ¿cómo llegan hasta las habitaciones de los hoteles? Por desgracia, éstos indeseables ácaros se desplazan por medio de los equipajes, y una vez dentro de las habitaciones de hoteles buscan escondites dónde ponen sus huevos. No pueden volar por lo que se mueven de una zona a otra en donde el polvo se ha acumulado, es lo que les ayuda a desplazarse.

    Se esconden en camas, muebles, enchufes, cualquier rendija que pueda tener el mobiliario aunque la zona más habitual donde normalmente aparecen las señales es en los colchones y en la ropa de cama.  Por ésta razón, la inspección regular así como mantener limpia la zona de la cama es fundamental para evitar la aparición de éstos molestos insectos que pueden afectar al negocio de manera muy negativa.

    El primer paso que hay que realizar es saber y conocer lo que es éste tipo de insecto y las marcas que deja a su paso para identificarlo correctamente. En muchas ocasiones se puede confundir lo que parece una picadura de insecto con una alergia al químico utilizado para limpiar la ropa de cama .

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        Estos insectos, tienen una longitud aproximadbedbug5a de 4-5mm y 3 mm de ancho con un cuerpo oval como podeis observar en la imagen. Después de alimentarse toman un color morado y van dejando marcas  de sangre, ya que van expulsando exceso de fluido cuando vuelven a sus escondites.

     Es aconsejable como supervisoras y gobernantas, aunque las camareras también pueden realizar ésta labor; examinar la cama antes de que sea vestida para el nuevo cliente.

    Las zonas que se deberán inspeccionar son:

  •  Pliegues y costuras del colchón
  • Cubre colchón. Debe ser aspirado por la camarera todos los días o cambiarlo con regularidad.
  • Almohadas
  • Duvets

Las camareras de pisos y mozos de habitaciones deberán ser entrenados para evitar que la ropa de cama limpia o sucia (sábanas, duvet, almohadas, mantas, colchas…) tenga contacto con el suelo o la alfombra, ya que así se multiplican las posibilidades de una posible infección,al igual las supervisoras para que no se permita éste tipo de acción. La cual debe estar perfectamente redactada en el manual de procedimientos del departamento.

Estas son las zonas que deben ser revisadas periódicamente como parte del programa de tareas realizadas por supervisoras y gobernanta. Cuya revisión debe estar materializada en una plantilla con las habitaciones del hotel, fecha, persona que realiza la revisión y si la zona está en condiciones para que no haya una posible infección

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     En caso de que se detecte una posible infección, bien por alerta del cliente , bien por alerta de un empleado , las acciones a realizar son las siguientes:

  1. Poner fuera de servicio la habitación de la que se tienen sospechas certeras de que existe infección.
  2. No retirar ninguna ropa de cama o realizar ninguna acción hasta que la empresa pesticida examine la habitación y lo autorice.
  3. En caso de que las sospechas no son fundadas, se procederá a la limpieza normal de la habitación.
  4. En caso de que las sospechas se materializan, se procede a la desinfección de la habitación, así como al bloqueo, inspección y consiguiente desinfección de ser necesario de las habitaciones contiguas.

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5. La ropa de cama y de baño de la habitación infecctada serán lavadas de forma                      separada. En caso de lavandería externa, se debe dejar indicado claramente de que esa ropa pertenece a una habitación infectada por chinches, bed bugs o parásitos.

SONRISA: Esa gran desconocida y aliada


Trabajando como camarera de piso, recuerdo que tenía una gobernanta que siempre me estaba recriminando que nunca sonreía. Me decía «¡Sonríe, es gratis!». Me comentaba que parecía siempre triste, a disgusto o enfadada. Cosa que no era verdad, pero sí que por alguna razón no sonreía.

Cuando comencé a trabajar como supervisora/subgobernanta tuve desde el primer momento muy claro que mi equipo no iba a sufrir por estar enfadada, desanimada o pagar por los errores que yo cometiera, no era su culpa.

Me costó, todo hay que decirlo, el esbozar sonrisas cada mañana, el contestar calmadamente por la radio o por el teléfono móvil cuando me llamaban y darme cuenta de que la persona que estaba enfrente mía nada o poco tenía que ver con mis problemas.

Fue una etapa de concentración y meditación personal, el ir todos los dias a trabajar y entrar dando los buenos días con una amplia sonrisa. A partir de ahí todo comenzó a cambiar. Mi equipo comenzó a trabajar mejor, comenzamos a sacar mejores valoraciones por partes de clientes, y todavía conservo en mi memoria una anécdota que me llegó al alma.

Era un día de muchas salidas y las dós únicas habitaciones que tenía una camarera de cliente se convirtieron en cambio de habitación, y por lo tanto en salida.  Con una amplia sonrisa (pero sin que pareciera que me reía de ella) y voz calmada le comenté «ésta habitación y aquella son cambio, pero no se necesitan, así que las puedes dejar para mañana».

Cuando volví del descanso de la comida, me encontré  a la camarera que estaba terminando la segunda de las dos habitaciones que le había dicho antes que eran salida y le pregunté: «¿Maria Jesús, por qué si te he dicho que no hacen falta?». Y ella me contestó con una sonrisa: «Por tí, porque siempre dices las cosas con una sonrisa, ¿y quien se resiste a eso?».

Hoy me ha vuelto a ocurrir, una camarera me ha comentado «tú siempre estás sonriendo, siempre estás alegre, así da gusto trabajar, no estás nunca enfadada».

Y claro que me enfado pero en 13 años he aprendido que tiene 1000 veces mmás poder una sonrisa y un gracias que un grito, un mal gesto, o decir algo inapropiado por un calentón.

Así que aquí os dejo éste consejo: SONREIR SIEMPRE.

Los dias se harán más cortos, el equipo colaborará más contigo y con los demás compañeros/as y los resultados en valoraciones de clientes no se hacen esperar.

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Entrevista sobre la situación del departamento de pisos en España


Gracias a Ernest Cañada y a su organización Albasud, se está dando a conocer las condiciones laborales en España de las camareras de piso.

Aquí os dejo la entrevista que me realizó hace dos semanas. Gracias Ernest.

Mar Torres: “Si la empresa no trata bien al departamento de pisos no hay un buen servicio de calidad”

ERNEST CAÑADA | ALBA SUD

Desde el blog Gobernantas promueve el conocimiento profesional y la valoración del colectivo laboral de los departamentos de piso, clave para el funcionamiento de los hoteles.


Crédito Fotografía: Mar Torres

Mar Torres es sin duda una persona singular. De origen ceutí reside actualmente en Oxford, Inglaterra, donde trabaja como supervisora en un gran hotel, y en su tiempo libre gestiona el blog, Gobernantas, dedicado a la difusión de conocimiento profesional sobre el mundo de la limpieza en el sector de la hotelería. Afirma que con este blog, que se difunde ampliamente en las redes sociales como Facebook, aspira a dar información, “que se conozca el trabajo que se hace en un departamento de pisos y que se respete”.

A sus 37 años de edad, y después de haber trabajado como camarera de piso primero y como subgobernanta después, se ha convertido en una referencia profesional en el sector. Además ha impartido cursos de formación profesional para camareras de piso y gobernantas y ha escrito cinco libros dedicados a los pormenores de cómo deben gestionarse correctamente los departamentos de pisos.

Conversamos con ella a través de Skype para conocer su trayectoria y su opinión sobre los cambios que están ocurriendo en el sector hotelero en España.

¿Cuéntanos cuál ha sido tu trayectoria profesional?

Yo siempre he trabajado en hoteles. Empecé como camarera de piso en Brighton. Me vine para aprender inglés en el 2002, tenía pensado estar 3 meses y al final estuve dos años. Me gustó todo el tema de hostelería y hospitalidad y ya me quedé en ese trabajo. Primero estuve como camarera de piso en Inglaterra y en España, y en 2007 tuve la oportunidad de dar el salto como supervisora o subgobernanta.

¿Siempre en el mismo hotel?

No, fui cambiando. Estuve en Málaga, Torrox, Marbella, Fuengirola, Cádiz, Estepona. También di algunos cursos de formación para gobernantas, dos por empresas privadas y uno por UGT.

¿Y de ahí cuándo regresas a Inglaterra?

Después del último trabajo que tuve en la Costa del Sol, cuando se me acabó el contrato al empezar la temporada de invierno, me avisaron de la Asociación de Profesionales del Turismo, y me comentaron que había llamado un señor que estaba buscando personal para las Olimpiadas de Londres, para ir a los departamentos de limpieza de la Villa Olímpica. Yo me puse en contacto con él y es así como me fui a Londres en junio de 2012.

Ahí trabajé como encargada de uno de los edificios de la Villa Olímpica, y me tocó el equipo de los Estados Unidos. Y justo antes de terminar las Olimpiadas me llamaron de una agencia de Londres para trabajar en un hotel 4 estrellas de reconocimiento internacional como supervisora. Allí estuve hasta que unos meses más tarde me salió trabajo en otro hotel 5 estrellas con 395 habitaciones y 65 apartamentos como «senior housekeeping», que es la persona encargada de llevar el departamento a nivel operacional, con un equipo de 92 personas. Y finalmente, durante este último año, me salió la oportunidad de venirme a Oxford, a un hotel boutique, como segunda gobernanta.

¿Qué diferencias encontraste entre España e Inglaterra?

Aquí si a los 3 meses no has hecho nada malo, tu trabajo está bien y eres una persona competente, pues te hacen fijo automáticamente, con todos los derechos, no tienes que esperar un año, no te hacen ochenta mil contratos, no te sacan. Cada mes pasas una revisión y si a los tres meses la empresa está contenta contigo y tú estás contenta con la empresa, ya es una relación hasta que tú decidas terminarla. Y en términos salariales también es mejor.

¿Y con respecto a la carga de trabajo?

Cuando yo empecé a trabajar como camarera de piso en Brighton hacía 14 habitaciones al día. Te daban media hora para hacer cada habitación. Estuve también en otro hotel que te daban 10 habitaciones nada más, quiere decir que te daban tres cuartos de hora, y si era un VIP o un cliente especial te daban 1 hora y media para hacer la habitación. Entonces cuando  regreso a España en 2004  y paso de hacer de 14 ó 15 habitaciones en 8 horas a tener que hacerlas en 4 horas o 3 horas y media, el cambio es muy grande. De hecho tuve muchísimos problemas. Fue muy duro adaptarme.

¿Pasaba lo mismo en los otros hoteles de España en los que trabajaste?

Luego entré en otro hotel donde tenía que hacer 23 habitaciones en 6 horas, porque la otra hora y media era para hacer las áreas comunes (recepción, baños públicos, restaurante). Ahí me enseñaron cómo tenía que hacerlo, me dijeron: “Mira, tú coges y en las habitaciones de salida tú te esmeras, haces bien la habitación, tampoco sin recrearte demasiado, y en las de los clientes pegas tirón de sábana, pegas cuatro fregotonazos al baño, pones las toallas limpias y sales corriendo”. Quiere decir que básicamente yo en ese hotel terminaba haciendo las salidas en 20 minutos y lo que eran los clientes en 10 minutos, e incluso menos.

¿Tú crees que en España durante los últimos años, coincidiendo con la crisis, se ha incrementado la carga de trabajo que tienen que hacer las camareras de piso?

Sí, cuando empieza todo el tema de la crisis económica los hoteles empiezan a subir el número de habitaciones. El año 2007, en Málaga, en un hotel 4 estrellas llevabas 18 ó 19 habitaciones como mucho, nunca más de 20, era muy raro. Yo recuerdo que en ese momento, cuando empezó la crisis yo estaba en un hotel 5 estrellas en Marbella trabajando como subgobernanta. Ahí las camareras hacían 15 habitaciones y de pronto la empresa decide que van a pasar a 22. ¿Por qué motivo? Pues porque venía un grupo muy grande y se necesitaban hacer las habitaciones rápido. Inicialmente pagaron bien a las camareras que hacían aquellas 22 habitaciones.  Y la empresa decía que iban a volver a dar 15 habitaciones cuando todo eso pasara, pero en realidad jamás volvieron a las 15 habitaciones, se quedaron con las 22 y volvieron al salario normal sin extras.

¿Y eso ocurría de manera generalizada?

Después de trabajar en ese hotel cuando se me acabó el contrato me fui al paro, y por circunstancias personales me quedé a dos velas y tuve que volver a trabajar como camarera de piso y por eso entré en un 4 estrellas en Fuengirola, también de una cadena española. Ahí tenía que hacer de media 30 habitaciones por día. Las camareras antiguas que quedaban ahí nos contaban que antes eran 18 ó 19 habitaciones, pero luego empezaron a sumar, a sumar, a sumar, hasta llegar el verano del 2009 a las 30 habitaciones.  Y que no faltara ninguna compañera, que si no su listado de habitaciones lo tenías que hacer tú y podías estar hasta las 7 u 8 de la tarde haciendo habitaciones.

¿Crees entonces que responde a una estrategia empresarial?

Con el tema de la crisis los empresarios vieron una puerta abierta para meter más trabajo y poder darle una excusa a los sindicatos. Antes intentaban abrir el margen de trabajo y no era posible porque los sindicatos o los comités de empresa estaban ahí. Pero con la crisis económica y el miedo a perder el trabajo pues fueron accediendo hasta que al final se ha convertido en lo que es hoy en día, que te pueden poner una carga de trabajo que es sobrehumana, pero lo camuflan bajo la palabra “flexibilidad”.

¿Esto debe condicionar la calidad del servicio de la hotelería española?

Efectivamente, a mayor cantidad de habitaciones la calidad baja porque se tiene menos tiempo para dedicarle a cada una de ellas. Desde el 2009 que estoy con este blog hablo mucho de las cargas de trabajo, de cómo los empresarios no tienen en cuenta a los departamentos de limpieza, y siempre digo lo mismo: el cliente va a un hotel a descansar y lo que alquila es una habitación y si no hay habitación no hay hotel, entonces si la empresa no trata bien al departamento de pisos no hay un buen servicio de calidad.

Y tú ya puedes tener al mejor revenue manager del planeta que si la habitación no está limpia te has cargado la reserva del hotel. Porque el cliente no va poner en el Tripadvisor que el revenue manager ha hecho un trabajo excepcional, lo que va a aparecer es que la sábana estaba sucia, que la habitación no estaba lista a tiempo, que pidió una cuchilla de afeitar y tardaron 3 horas en llevársela.

¿Y mientras tanto qué ha ocurrido en Inglaterra? ¿La organización del trabajo en sus hoteles ha seguido la misma evolución que en España?

Las camareras que yo tengo ahora en Oxford están haciendo 14 habitaciones. Eso no ha cambiado desde que yo entré por primera vez en Inglaterra en el año 2002: eran 14 habitaciones en un 4 estrellas y siguen siendo 14 habitaciones. Y en el otro hotel en el que estuve en Londres lo mismo, 14 habitaciones, 15 como mucho. Y si ya le tienes que poner 16 habitaciones le tienes que pagar a la camarera ese tiempo extra. Por supuesto habrá excepciones, pero yo no las he conocido.

En España te ponen más habitaciones y no te pagan las horas extras. Aquí sí, cuando la media hora o la hora que hacen de más, si está fuera de lo que es el rango de lo que tiene que hacer la trabajadora. Además la camarera tiene el derecho de negarse a hacerlo por sobrepasar el límite estipulado, que viene en su contrato.

¿Por qué se ha deteriorado tanto el trabajo en España?

Yo creo que se ha deteriorado por muchas razones, una de ellas es por la pasividad y por el miedo. Pasividad en el sentido de decir, bueno, es una habitación más, bueno, son dos habitaciones más, bueno, esto va a ser temporal. Cuando la gente se ha venido a dar cuenta ya es imparable, ya no hay quien lo pare, ya no puedes dar marcha atrás. Cuando empezó todo el proceso los sindicatos tenían que haber actuado mucho más fuerte.

¿Tienes perspectivas de regresar a España a trabajar?

La verdad es que estoy muy a gusto en Inglaterra, a pesar del frio. Por otro lado el conocimiento profesional que yo tengo es lo que ha hecho que haya tenido que emigrar. No ha sido la primera vez que no me han cogido para un puesto de camarera de piso por mi curriculum, y de hecho me han llegado a decir “no te cojo, no porque no tengas experiencia sino porque tienes demasiada”.  En ésta profesión hay mucha envidia y por desgracia si tu sabes más que el que tienes enfrente eso juega en tu contra. En mi caso,  puedo ir a un recepcionista o a un director de hotel y le puedo poner la cara colorada. Porque si ellos quieren hacer algo en contra del departamento de pisos yo me voy a oponer. Buscan a gente que no tengan tanto conocimiento, que no sepan tanto. En Inglaterra esto no ocurre, aquí sí valoran que la gente tenga conocimiento. Las empresas fomentan cursos para que tu desarrolles tus habilidades, te pagan cursos de lo que tu quieras: riesgos laborales, informática, fire training

Y de hecho en dos años yo he subido dos posiciones, he pasado de “floor supervisor” (supervisora) a “assistant housekeeping manager” (2ª gobernanta). En España en 7 años me quedé como subgobernanta y nada más. Quieren gente que no hable, gente que esté callada, que haga su trabajo y que diga a todo que sí, y yo no soy de las que dice a todo que sí. Espero que algún día cambie esta situación tan triste, porque el turismo reporta casi el 11% del PIB español y España se ha consolidado ya como la tercera potencia turística mundial.