Soy una ferviente defensora de que los listados deben ser marcados con colores ya que está demostrado que los colores atraen la mirada y ayudan a retener la información (sino acordaros de vuestros libros de texto en el colegio, lleno de amarillo por todas partes).
Pero también el exceso de colores puede provocar confusión y que pierdas tiempo al leer tus listados.
Minimo son 3 los colores que hay que poner siempre:
- Llegadas
- Salidas
- Clientes
Los colores se ponen como cada uno lo tenga en su establecimiento, yo soy partidaria que verde para las llegadas, naranja para las salidas y amarillo para los clientes. Como dice el refrán «para gustos colores» , me he encontrado de todo, clientes en verde, salidas en verde, llegadas en rojo….. Pero también me he encontrado listados con un exceso de colores, he llegado hasta tener 5 colores diferentes en mis listados, parecían totalmente un cuadro de Van Gogh, Picasso o Miró.
- Combinación naranja/verde, para mostrar las salidas con llegadas
- Amarillo para los clientes
- Azul para los VIP
Si a todos los colores les añadimos las peticiones de los clientes que hay que escribirlo, señales, horas de salida (late check outs) y en el lateral el nombre del personal que te está preparando una sección, tenemos un cuadro de exposición.
Por eso lo de que menos es más, el nombre del personal, si es personal que tiene planta fija, no hace falta escribirlo, y si no tiene planta fija, creo que no es complicado saber quien te está haciendo qué sección, normalmente se llevan entre 4 y 5 camareras.
Para las peticiones del cliente si es necesario apuntarlo, porque con el ajetreo y el estrés se nos puede olvidar o no priorizar una habitación antes que otra, por ejemplo, si trae cuna, esa habitación habría que tenerla antes para que cuando llegue el cliente, pueda acostar al bebé.
El exceso de colores y de anotaciones, creará confusión y llegará un momento en que si tenemos mucho trabajo podamos cometer errores.
Es muy beneficioso que cada supervisora o supervisor prepare sus listados, es decir que le ponga los colores y de esa forma tiene una primera toma de contacto con el trabajo del día.
Para los VIP, se les hace una marca pequeña, como un punto, y para las habitaciones vacias no se les apunta nada pero siempre hay que al menos abrir la puerta para evitar sorpresas.





















