CAMBIO Y GESTION DE LENCERIA DE HOTEL


¿A quién no le ha pasado que ha habido que cambiar la ropa de las habitaciones del hotel porque se ha cambiado de proveedor? Esto puede parecer un caos, pero si se lleva con organización y se explica bien al equipo no habrá ningún tipo de problema.

Lo primero es realizar una planificación en donde se den unas pautas claras y fechas límite de uso de la ropa antigua. Evidentemente, la que está en las habitaciones se deja hasta el día que se tenga el nuevo stock, pero la antigua que hay en almacenes se puede ir retirando.

Como se ha explicado en otros artículos de este blog, dependiendo de la lavandería, interna o externa, la ropa realizará un circuito u otro, pero exceptuando algunos hoteles (sobre todo de montaña, o que están muy alejados), lo habitual es trabajar con una lavandería externa.

La ropa que hay en la lavandería externa no volverá al hotel, pero hay que conocer la ropa que se ha mandado, lo cual podemos saber por medio del documento de envío a lavandería, en donde se reflejará la cantidad de ropa que hemos enviado a lavar.

La ropa que hemos enviado, junto con la que hay en nuestros almacenes y habitaciones, nos dará la cantidad total.

Ahora, ¿cómo hacemos para hacer el cambio sin mezclar?

El día que se va a realizar el cambio se planifica de la siguiente manera:

Los mozos de habitaciones retiran toda la ropa de los almacenes y la sustituyen por la nueva. Para esto es necesario que haya suficiente personal para no incurrir en retrasos innecesarios.

Las camareras de piso retirarán la ropa de las habitaciones asignadas. Si la habitación está ocupada, también se cambia para evitar tener dos tipos de ropa en habitaciones.

Las habitaciones que son entrada pero no están asignadas se pueden gestionar de dos formas:

  1. Las supervisoras realizan el cambio de ropa.
  2. Las camareras de piso realizan el cambio de ropa, anotando en su parte de trabajo la carga adicional.

Las habitaciones que no son entrada ni van a ser usadas en el día se bloquean para que los mozos de habitaciones retiren la ropa y, al día siguiente, se asignan esas habitaciones al personal para que se monten. También se pueden asignar a camareras el mismo día, igualmente anotando la carga adicional de trabajo.

Gestión de uniformes en Housekeeping II


En el anterior artículo se introdujo como ordenar uniformes para los diferentes departamentos de un hotel y cómo llevar su control. En el artículo actual, veremos la limpieza y devolución de los uniformes.

En la gestión diaria de los uniformes, los hoteles que cuentan con servicio de limpieza interno establecen un tiempo para la recogida de uniforme limpio y la entrega del sucio. Estos intercambios y horarios son organizados por la dirección del departamento junto con la persona encargada de la lavandería, teniendo en cuenta la ocupación media del establecimiento, el número de empleados y los servicios que se prestan.

Dado que existen diferentes turnos en los departamentos, lo habitual es disponer de dos horarios: uno por la mañana y otro por la tarde, tanto para recogida como para entrega. El tiempo de limpieza suele estar entre 2 y 3 días.

En el momento de entregar el uniforme sucio se rellena un formulario con:

  • Nombre del empleado
  • Departamento
  • Número de empleado
  • Prendas que entrega para su limpieza

El empleado recibe una copia con la fecha de recogida.

Cuando termina la temporada, o cuando el empleado deja de prestar servicios en la empresa, el uniforme vuelve al ciclo operativo. Si en el momento del recuento final queda alguna prenda en proceso de lavado, se coteja con la copia de entrega que conserva el empleado para que el recuento final coincida con lo entregado.

La fórmula de control puede expresarse así:

Los uniformes que están demasiado dañados para su continuidad, es decir, aquellos cuya vida útil ha terminado, se marcan como “Descarte” y, al cierre del inventario, se contabilizan tanto los devueltos como los descartados para poder realizar las compras necesarias.

En cuanto a su custodia, según el tipo de prenda, los uniformes pueden almacenarse en estanterías o percheros, identificados por departamentos y clasificados por tallas.

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Crisis en el Departamento de Pisos (I)


Este artículo es el primero de una serie de un total de 4 en dónde revisaremos las posibles dificultades que nos podemos encontrar en el día a día y cómo resolverlas al máximo.

En éste artículo hablaremos de la falta de ropa para las habitaciones, bien porque hemos calculado mal nuestro stock y no hemos pedido a la lavandería la ropa necesaria, la fábrica que nos suministra ha tenido un accidente que les imposibilita suministrarnos el material, o también porque ha habido una subida de ocupación tal que no nos han salido las cuentas.

Para el primer caso, calcular mal el stock y pedir de menos, hay que tener en cuenta que a la hora de hacer los cálculos, siempre se cuenta lo que «duerme» la noche anterior, es decir si un domingo estamos al 70% de un hotel de 100 habitaciones (70 habitaciones), y al día siguiente lunes tenemos una ocupación del 40% (40 habitaciones) , no nos podemos basar en la ocupación del lunes, sino en la del domingo y siempre sumándole un 10%-20% al total asegurarnos tener suficiente. Hay que recordar que la responsabilidad del departamento de pisos es tener todas las habitaciones disponibles para su venta, así que saber cómo calcular lo que debemos limpiar es fundamental para llegar a ése objetivo.

En el segundo caso, que la empresa que nos suministra haya tenido un accidente:

  1. Comprobar si con las habitaciones que tenemos ya preparadas podemos hacer cambios de reservas y así solventar de forma temporal la situación. Esto es por ejemplo tenemos una entrada en la habitación 135 pero es salida, a la vez tenemos la 134 preparada del día anterior y es la misma categoría de habitación. En éste caso se puede pedir a recepción hacer los cambios necesarios para ayudarnos con ésta situación.
  2. Pedir a otros hoteles material prestado (sábanas, toallas, etc…) para cubrir las habitaciones que necesitamos para el día.
  3. Lavar en el hotel con los recursos disponibles todo aquello de lo que nos podamos hacer cargo (toallas, fundas de almohada o albornoces).
  4. Poner en las habitaciones sólo las toallas necesarias por persona en la habitación, es decir si vemos que es una persona (dato que vemos en nuestro reporte de supervisores T-122), dejar sólo toallas para una persona.
  5. Si tenemos suficente stock para cubrir todas las camas extras que tenemos en inventario, otra solución es usar, pero sólo como último recurso, 2 duvets individuales en vez de 1 grande.
  6. Si se nos han acabado las sábanas pero no los cubre-duvets, otro recurso que también se puede utilizar es usar 2 sábanas individuales para montar una cama de matrimonio, pero al igual que en el punto anterior como último recurso

En el tercer caso, necesitaremos toda la colaboración de recepción ya que habrá que hacer cambios de reservas, hasta llegar al número de habitaciones que tenemos que tener preparadas. Una vez que recepción no puede cambiar más, bien por categoría de hotel o bien porque el cliente ha pedido una habitación en particular, comenzaremos a «desvestir a un Santo para vestir a otro» , es decir, sacar de habitaciones ya preparadas el material para preparar otras. Recordar que las habitaciones que se queden sin montar hay que dejarlas en estado de «PICK UP» para que recepción sepa que no puede usarlas.

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